Leonardo da vencí
Leonardo da venci
fue un erudito italiano del Alto Renacimiento que se desempeñó como pintor, dibujante , ingeniero, científico, teórico, escultor y arquitecto. [3] Si bien su fama inicialmente se basó en sus logros como pintor, también se hizo conocido por sus cuadernos , en los que hizo dibujos y notas sobre una variedad de temas, incluyendo anatomía, astronomía, botánica, cartografía, pintura y paleontologia . guia de Leonardo personificó el ideal humanista del Renacimiento , [4] y sus obras colectivas componer una contribución a las generaciones posteriores de artistas sólo igualada por la de su contemporáneo más joven, Miguel Ángel . [3] [4]
Nacido fuera del matrimonio de un notado exitoso y una mujer de clase baja en o cerca de Vinci , fue educado en Florencia por el pintor y escultor italiano andrea del berrocho . Comenzó su carrera en la ciudad, pero luego pasó mucho tiempo al servicio de leordosifa en Milán. Más tarde, volvió a trabajar en Florencia y Milán, así como brevemente en Roma , todo mientras atraía a un gran número de imitadores y estudiantes. Por invitación de francisco , pasó sus últimos tres años en Francia, donde murió en 1519. Desde su muerte, no ha habido un tiempo en el que sus logros, intereses diversos, vida personal, y el pensamiento empírico no han logrado incitar interés y admiración, convirtie ndo en un hononimo y tema frecuente en la cultura .
Leonardo se encuentra entre los más grandes pintores de la historia del arte y, a menudo, se le atribuye el mérito de ser el fundador del Alto Renacimiento. [3] A pesar de tener muchas obras perdidas y menos de 25 obras importantes atribuidas, incluidas numerosas obras inacabadas , creó algunas de las pinturas más influyentes en el arte occidental . Su obra magna , la Mona Lisa , es su obra más conocida y, a menudo, considerada como la pintura más famosa del mundo. La Última Cena es la pintura religiosa más reproducida de todos los tiempos y su dibujo del Hombre de Vitruvio también se considera un ícono cultural . En 2017, Salvador Mandí , atribuido total o parcialmente a Leonardo, [5] se vendió en una subasta por 450,3 millones de dólares , estableciendo un nuevo récord para la pintura más cara jamás vendida en una subasta pública.
Reverenciado por su ingenio tecnológico , conceptualizó máquinas voladoras, un tipo de vehículo blindado de combate , energía solar concentrada, una máquina de sumar, [6] y el doble casco. Relativamente pocos de sus diseños se construyeron o incluso fueron factibles durante su vida, ya que los enfoques científicos modernos de la metalurgia y la ingeniería estaban solo en su infancia durante el Renacimiento . Sin embargo, algunos de sus inventos más pequeños ingresaron al mundo de la fabricación sin anunciarse, como una bobinadora automática y una máquina para probar la resistencia a la tracción del alambre. Hizo importantes descubrimientos en anatomía , ingeniería civil , hidrodinámica , geología, óptica y tribología , pero no publicó sus hallazgos y tuvieron poca o ninguna influencia directa en la ciencia posterior
Considerado el paradigma del homo universales, del sabio renacentista versado en todos los ámbitos del conocimiento humano, Leonardo da Vinci (1452-1519) incursionó en campos tan variados como la aerodinámica, la hidráulica, la anatomía, la botánica, la pintura, la escultura y la arquitectura, entre otros. Sus investigaciones científicas fueron, en gran medida, olvidadas y minusvaloradas por sus contemporáneos; su producción pictórica, en cambio, fue de inmediato reconocida como la de un maestro capaz de materializar el ideal de belleza en obras de turbadora sugestión y delicada poesía.
En el plano artístico, Leonardo conforma, junto con Miguel Ángel y Rafael, la tríada de los grandes maestros del Cinquecento, y, pese a la parquedad de su obra, la historia de la pintura lo cuenta entre sus mayores genios. Por los demás, es posible que de la poderosa fascinación que suscitan sus obras maestras (con La Gioconda a la cabeza) proceda aquella otra fascinación en torno a su figura que no ha cesado de crecer con los siglos, alimentada por los múltiples enigmas que envuelven su biografía, algunos de ellos triviales, como la escritura de derecha a izquierda, y otros ciertamente inquietantes, como aquellas visionarias invenciones cinco siglos adelantadas a su tiempo.
Juventud y descubrimientos técnicos
Leonardo nació en 1452 en la villa toscana de Vinci, hijo natural de una campesina, Caterina (que se casó poco después con un artesano de la región), y de Ser Piero, un rico notario florentino. Italia era entonces un mosaico de ciudades-estado como Florencia, pequeñas repúblicas como Venecia y feudos bajo el poder de los príncipes o el papa. El Imperio romano de Oriente cayó en 1453 ante los turcos y apenas sobrevivía aún, muy reducido, el Sacro Imperio Romano Germánico; era una época violenta en la que, sin embargo, el esplendor de las cortes no tenía límites.
A pesar de que su padre se casaría cuatro veces, sólo tuvo hijos (once en total, con los que Leonardo entablaría pleitos por la herencia paterna) en sus dos últimos matrimonios, por lo que el pequeño Leonardo se crio como hijo único. Su enorme curiosidad se manifestó tempranamente: ya en la infancia dibujaba animales mitológicos de su propia invención, inspirados en una profunda observación del entorno natural en el que creció. Giorgio Vasari, su primer biógrafo, relata cómo el genio de Leonardo, siendo aún un niño, creó un escudo de Medusa con dragones que aterrorizó a su padre cuando se topó con él por sorpresa.
Consciente del talento de su hijo, su padre le permitió ingresar como aprendiz en el taller de Andrea del Berrocho. A lo largo de los seis años que el gremio de pintores prescribía como instrucción antes de ser reconocido como artista libre, Leonardo aprendió pintura, escultura y técnicas y mecánicas de la creación artística. El primer trabajo suyo del que se tiene certera noticia fue la construcción de la esfera de cobre proyectada por Brunelleschi para coronar la iglesia de Santa María de Fiori. Junto al taller de Berrocho, además, se encontraba el de Antonio polluelo, en donde Leonardo hizo sus primeros estudios de anatomía y, quizá, se inició también en el conocimiento del latín y el griego.
Joven agraciado y vigoroso, Leonardo había heredado la fuerza física de la estirpe de su padre; es muy probable que fuera el modelo para la cabeza de San Miguel en el cuadro de Berrocho Tobías y el ángel, de finos y bellos rasgos. Por lo demás, su gran imaginación creativa y la temprana pericia de su pincel no tardaron en superar a las de su maestro. En el Bautismo de Cristo, por ejemplo, los inspirados ángeles pintados por Leonardo contrastan con la brusquedad del Bautista hecho por Berrocho.
El joven discípulo utilizaba allí por vez primera una novedosa técnica recién llegada de los Países Bajos: la pintura al óleo, que permitía una mayor blandura en el trazo y una más profunda penetración en la tela. Además de los extraordinarios dibujos y de la participación virtuosa en otros cuadros de su maestro, sus grandes obras de este período son un San Jerónimo y el gran panel La adoración de los Magos (ambos inconclusos), notables por el innovador dinamismo otorgado por la destreza en los contrastes de rasgos, en la composición geométrica de la escena y en el extraordinario manejo de la técnica del claroscuro.
Comentarios
Publicar un comentario